Nuestra época, posterior a la crisis del 2008, es la del neocolonialismo imperialista. Las cadenas de formación de valor se desglosan, tercerizan y globalizan mientras la producción capitalista -manteniendo el control de las empresas y estados centrales- se relocaliza en sus unidades productivas desplazándose y amplificándose hacia el Sur Global. Se intensifica la superexplotación de la fuerza de trabajo (mayormente feminizada y precarizada).
Después del golpe al gobierno de Evo Morales, el presidente boliviano y su vicepresidente, el sociólogo Alvaro García Linera, se refugiaron en México en una salida de su país en la que estuvo en riesgo su vida. Hace pocos meses que se encuentran viviendo en la Argentina. A mediados de enero de este año, Linera habló con Espoiler del devenir de los ciclos y oleadas progresistas y conservadoras en el continente, de los límites de la experiencia Boliviana y sus errores, de los nuevos formatos que asumen las derechas continentales, de las transformaciones que produce la irrupción de nuevos sectores medios y del rol de las iglesias evangélicas y católicas en el Golpe de estado.
El golpe de Estado que se ha gestado en Bolivia y que ha tenido convulsionado por más de tres semanas al país ha ido configurando escenarios en lo que lo impensable está aconteciendo a partir de movilizaciones de las estructuras comunitarias que buscan la restitución del orden constitucional, la dignidad, la democracia de los pueblos, la conquista de los derechos colectivos y la esperanza de la libertad y del Vivir Bien y con dignidad.
La Carrera de Sociología, el Centro de Opinión Pública y Estudios Sociales (COPES) y la Revista Espoiler realizaron un relevamiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires sobre las opiniones y percepciones en relación a la crisis en Bolivia y Chile de acuerdo a la edad, nivel educativo y voto en las elecciones de Octubre. Se relevaron 1072 casos con el método IVR entre el 23 y 30 de noviembre.